ALERTA JUJUY – En lo que constituye una de las modificaciones estructurales más profundas en la organización del Poder Ejecutivo Nacional desde el inicio del mandato, el Gobierno oficializó este viernes 3 de julio de 2026 la eliminación del Ministerio del Interior. A través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 571/2026, publicado en las primeras horas de hoy en el Boletín Oficial, se dictaminó que la totalidad de las funciones de la histórica cartera política sean absorbidas de forma directa por la Jefatura de Gabinete de Ministros, bajo la conducción de Diego Santilli.
Desde la Casa Rosada fundamentaron la medida bajo la premisa de «optimizar la gestión pública», reduciendo la burocracia estatal y simplificando la cadena de mandos del gabinete. A partir de este rediseño, Santilli concentrará bajo su órbita la estratégica y compleja tarea de articulación política con los gobernadores provinciales, intendencias de todo el país y la administración de los organismos federales.
El decreto de necesidad y urgencia determina que la Jefatura de Gabinete asuma el control inmediato de todos los bienes materiales, el personal de planta y contratado, las partidas presupuestarias vigentes y los organismos descentralizados que pertenecían al extinto Ministerio del Interior, un ordenamiento que se mantendrá vigente de forma transitoria hasta que el Congreso o el propio Ejecutivo aprueben el organigrama administrativo definitivo.
Para evitar un cuello de botella operativo ante la masiva acumulación de funciones en la figura de Santilli, el decreto dispuso la creación de dos nuevas estructuras jerárquicas con rango equivalente al de secretarios de Estado:
Vicejefatura de Gabinete: Área técnica y de coordinación general que quedará bajo la conducción de Guillermo Ignacio Devitt.
Vicejefatura de Gabinete del Interior: Un ala estrictamente política abocada de forma exclusiva al diálogo territorial y federal, para la cual fue designado Gustavo Coria.
Cambios en Comunicación y el nuevo mapa de 8 ministerios
El Ejecutivo modificó el esquema comunicacional de la Presidencia de la Nación mediante la jerarquización de dos dependencias clave: se oficializó la creación de la Secretaría de Vocería Presidencial, a cargo de Adrián Ravier, quien asumió recientemente el rol de vocero oficial, y de la Secretaría de Comunicación y Medios, que será conducida por Fabián Fernández. Ambas estructuras funcionarán bajo la dependencia directa del Presidente de la Nación.
Esta centralización de funciones en manos de Diego Santilli consolida la segunda fase de la reforma del Estado impulsada por el oficialismo, reconfigurando los interlocutores políticos con los que las provincias deberán negociar de ahora en más las agendas fiscales y los acuerdos de gobernabilidad.













































