ALERTA JUJUY – El arresto de Leandro Esteban García Gómez, pareja de la cantante Lourdes Fernández de Bandana, tras ser encontrado ocultándola en su departamento de Palermo, desató un verdadero escándalo. El empresario no solo tenía dos denuncias previas por violencia de género de la artista pop, sino que su prontuario revela una oscura historia de violencia, consumo de drogas, una condena judicial y la destrucción de una propiedad que alquiló.
La Policía de la Ciudad lo detuvo el jueves por la noche en la calle Ravignani. Minutos antes, García Gómez había negado a la Policía que Lourdes estuviera allí, a pesar de que la madre de la cantante y Lissa Vera habían denunciado su desaparición. Finalmente, la fuerza regresó con orden de allanamiento del Juzgado N°47, encontrándola en el lugar.
El prontuario: Botón antipánico, tobillera y adicciones
El prontuario de García Gómez, de 46 años, es extenso y violento:
Violencia de Género Serial: Lourdes, su pareja actual, lo había denunciado al menos dos veces y había llegado a tener un botón antipánico en noviembre de 2022 (que luego devolvió). Pero no fue su única víctima: el empresario también tuvo una tobillera de monitoreo en 2019 tras ser denunciado por otra ex pareja, una abogada.
Condena por pistola: En un episodio ocurrido en 2020, García Gómez disparó un arma de fuego en un edificio de oficinas, una causa por la que fue condenado a dos años y cuatro meses de ejecución condicional.
Cocaína y Ansiolíticos: En el marco de esa condena, el empresario reconoció ante la Justicia su consumo problemático de cocaína y ansiolíticos sin prescripción médica.
El inquilino infernal: Dejaron un departamento en ruinas
La violencia de García Gómez también se extendió a sus propiedades. Documentos judiciales revelan que en 2022 fue demandado por el dueño de un departamento amueblado que alquiló en Colegiales y que dejó «destruido».
La demanda describe un «teatro del caos» con gritos y peleas constantes, multas del consorcio y hasta un allanamiento en 2020 por el caso del arma de fuego.
Cuando el dueño recuperó el lugar, encontró daños millonarios: heladera y lavarropas rotos, patas de sillón «molidas a golpes», cortinas con marcas de quemaduras y una triste colilla de cigarrillo flotando en el inodoro. Solo la pintura costó $100.000 de la época.
Casualmente, en ese departamento, García Gómez cumplía su detención con tobillera y su persona de contacto era… Lourdes Fernández, quien según el empresario, «lo contuvo» durante ese período.
Tras el arresto, Lourdes Fernández fue trasladada al hospital Fernández, mientras que García Gómez fue enviado a una celda.















































