ALERTA JUJUY – Tras los resultados de las elecciones legislativas del pasado 26 de octubre, la situación del Partido Justicialista de Jujuy genera cada vez más incertidumbre entre sus afiliados, quienes, cansados de un constante derrotero, ya no encuentran representación en los dirigentes justicialistas.
El escenario del domingo fue desolador en la histórica sede de calle 19 de Abril: apenas un puñado de militantes desahuciados escuchaban, una vez más, las mismas promesas de “recuperar lo que alguna vez fue el PJ”. Los únicos que cantaban y levantaban la voz eran los más cercanos a la diputada Chaher (hermanos y secretarios incluidos) intentando poner algo de ánimo a una noche sin rumbo.
Las críticas y especulaciones no tardaron en aparecer. “Si íbamos todos juntos quedábamos en segundo lugar”, reprochaban militantes peronistas, apuntando directamente contra la ex candidata camporista y el sector que decidió salir por fuera.
Chaher fue quien decidió romper con todos los sectores internos, quedando del lado del frente los referentes de mayor edad, cuya apariciones eran como las de una publicidad de un tren fantasma, donde el requisito era tener más de sesenta años y una acaudala suma de dinero de respaldo.
Hace ya dos años que el Partido Justicialista de Jujuy se encuentra intervenido, un período en el que las internas, las discusiones y los desacuerdos entre referentes impidieron normalizar la vida partidaria.
La historia parece repetirse dentro del justicialismo jujeño: la culpa siempre es del otro. Hoy no convencen ni a propios ni ajenos, y los intereses mezquinos y personales de un pequeño grupo están llevando al olvido a uno de los partidos más antiguos y que alguna vez supo representar a la gran mayoría del pueblo jujeño.














































