ALERTA JUJUY – La terminal de ómnibus General Arias se vistió de fiesta para recibir a la flamante «Revelación de Cosquín 2026». Entre abrazos, lágrimas y el cariño de su gente, la joven oriunda de Susques regresó a su tierra con el máximo galardón del folklore nacional, destacando que este logro es fruto de años de formación en la cultura jujeña.
El arribo de Wara Calpanchay a San Salvador de Jujuy no fue un regreso más. Tras consagrarse en el escenario Atahualpa Yupanqui de la Plaza Próspero Molina, la artista de 21 años fue recibida como una verdadera embajadora cultural. Familiares, amigos y referentes de la música local se congregaron para celebrar un hito que, según sus propias palabras, «quedará en la historia».
Wara dialogó con la prensa y reflexionó sobre el camino recorrido. Para la joven, el premio Revelación no fue un golpe de suerte, sino la síntesis de una formación integral en la provincia.
Reivindicó la importancia de sus maestros directos: los copleros, anateros y sicureros de la Puna y los Valles, quienes le transmitieron la esencia que cautivó al público cordobés. “La música fue el lugar donde pude canalizar tristezas, penas y alegrías del corazón. Cada uno lleva algo adentro y lo ve reflejado en lo que decide hacer”, expresó en una íntima reflexión sobre su vocación.
Más allá del logro personal, la cantante expresó un deseo colectivo: que su triunfo sirva de puente para otros talentos de la provincia. “Agradezco a Jujuy por su amor y respeto. Espero no ser la única, sino que muchos más jujeños puedan lograrlo y llegar a ese escenario”, sostuvo con humildad.















































