ALERTA JUJUY – Una escalofriante escena de violencia sacudió a Río de Janeiro en la madrugada de este miércoles, cuando residentes del Complexo da Penha trasladaron más de 50 cuerpos y los alinearon en la plaza São Lucas, en la zona norte de la ciudad.
Los cadáveres fueron hallados en una zona boscosa entre los complejos del Alemão y de la Penha, donde recientemente se llevó a cabo una operación policial calificada por activistas como la «mayor masacre de la historia de Río de Janeiro».
La operación policial oficial había reportado al menos 64 muertos y 81 detenidos, incluyendo cuatro policías fallecidos. Sin embargo, organizaciones locales sugieren que el número real de víctimas podría superar las 120.
La Defensa Civil se presentó en la plaza para retirar los cuerpos, que, según la abogada Flávia Fróes, presentaba Heridas de bala en la nuca, Puñaladas y marcas de violencia extrema y señales de ejecución.
La exposición pública de los cuerpos en la plaza fue una decisión de los familiares para visibilizar las condiciones en las que fueron encontrados. Testigos describieron escenas de profundo dolor, con personas intentando identificar a sus seres queridos, incluyendo un cuerpo decapitado cuya cabeza fue transportada por separado.
Ciudad paralizada y pedidos de justicia
Las organizaciones de derechos humanos han exigido la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la presencia de peritos internacionales para investigar los hechos. Activistas advierten que muchos de los cadáveres recuperados no están incluidos en el conteo oficial del gobierno estatal.
La autopista Grajaú-Jacarepaguá, una de las más afectadas por el operativo, permaneció cerrada durante la noche, reabriendo recién cerca de las 3:30 de la madrugada. La ciudad intenta asimilar esta «noche más oscura» en medio de crecientes pedidos de transparencia sobre la acción policial.














































