ALERTA JUJUY – Racing y River protagonizaron un partidazo de película y la alegría académica llenó de lágrimas a hinchas en las tribunas y nada menos que Guillermo Francella, el fanático número uno de la Academia. La victoria agónica por 3 a 2 ante el Millonario en los octavos de final del Torneo Clausura desató una felicidad que desbordó tribunas, cámaras y corazones.
El Estadio Presidente Perón estaba en llamas. River lo ganaba, Racing lo empataba, la gente palpaba el infarto… hasta que en el descuento, el uruguayo Gastón Martirena sacó un misil cruzado y quebró el empate. Ese gol no solo sentenció el pase de fase —también quebró emocionalmente a Francella, que fue captado con los ojos llenos de lágrimas y las manos tapándose la cara.
Francella no estaba solo. A su lado estaba otro actor con sangre celeste y blanca: Joaquín Furriel, también eufórico, también incrédulo. En la selfie final ambos quedaron inmortalizados con la sonrisa imposible de borrar. Incluso se sumó Ricardo, el hermano de Guillermo, completando la postal racinguista del año.
“Ganarles así como tantas veces nos han ganado a nosotros, es maravilloso”
Cuando las cámaras lo encontraron afuera del Cilindro, el actor todavía estaba conmovido. Habló a los micrófonos con la voz quebrada, casi sin aire, casi sin palabras:
“Es una felicidad extraordinaria… Perder 2 a 1, llegaron dos veces al arco estos… y ganarles así como tantas veces nos han ganado a nosotros, es maravilloso”.















































