ALERTA JUJUY – La reducción de aranceles aplicada a los profesionales prestadores de PAMI en Jujuy ha desencadenado una renuncia masiva de médicos y especialistas en diversas localidades del interior provincial. Esta situación afecta de manera directa a los adultos mayores de las zonas rurales, quienes se han visto privados de la atención médica habitual en sus lugares de residencia y se encuentran obligados a trasladarse a los centros urbanos para atenderse en el sistema de salud pública, asumiendo costos de transporte que para la mayoría resultan inaccesibles.
La diputada provincial Adelma Torres, perteneciente al bloque Frente Jujuy Crece, vinculó directamente la problemática con las medidas de ajuste dispuestas por la administración nacional y respaldadas a nivel local.
La legisladora señaló que los nuevos valores de los aranceles hacen inviable que los profesionales médicos cubran los gastos de traslado, combustible y alimentación necesarios para viajar hacia las regiones más alejadas de la provincia, provocando la interrupción de servicios esenciales como cardiología, oftalmología, odontología y el seguimiento básico de los médicos de cabecera.
De acuerdo con el relevamiento presentado por la diputada tras recorrer distintos centros de jubilados, el impacto de la quita de prestaciones alcanza a un total de 1.185 personas distribuidas en el Ramal jujeño:
Palma Sola: 320 personas afectadas.
Santa Clara: 300 personas afectadas.
Rodeito: 225 personas afectadas.
El Piquete: 200 personas afectadas.
Arroyo Colorado y San Juan de Dios: 60 personas afectadas.
El Fuerte: 50 personas afectadas.
El Acheral: 30 personas afectadas.
Torres advirtió sobre la extrema vulnerabilidad de esta población, debido a que un gran porcentaje de los afiliados sufre de patologías crónicas como diabetes o afecciones cardíacas, las cuales requieren un control médico riguroso y permanente que actualmente quedó suspendido.
La legisladora del Frente Jujuy Crece enfatizó la crisis económica que representa para los adultos mayores la derivación obligatoria a los hospitales de cabecera urbana. Explicó que el costo de los pasajes de colectivo, sumado a la necesidad frecuente de viajar con un acompañante, agrava la situación de un sector que ya debe optar diariamente entre cubrir sus necesidades alimentarias básicas, pagar las tarifas de servicios públicos o adquirir sus medicamentos.














































