ALERTA JUJUY – La Asociación del Fútbol Argentino dejó pasar casi un día entero en silencio pero el escándalo del Boletín 6625 sigue ardiendo en redes. Usuarios, especialistas informáticos y periodistas detectaron algo explosivo: el archivo, presentado como una resolución del 12 de febrero de 2025, habría sido creado en realidad el domingo pasado a las 19:21, es decir, horas después del controvertido pasillo de espaldas que los jugadores de Estudiantes le hicieron a Rosario Central.
La metadata fue contundente: el archivo se generó con una versión de Adobe que ni siquiera estaba disponible en febrero. Y sin embargo, la AFA salió a decir que “todo está en orden”.
Pasadas las 18:30 del lunes, la entidad que preside Claudio “Chiqui” Tapia difundió un comunicado en el que aseguró que los boletines “tienen numeración correlativa” y que su fecha oficial “no puede ser alterada”. Como respaldo, mencionaron que el Boletín 6661, del 3 de abril, reproduce la misma normativa y reconoce al 6625 como antecedente.
Pero la respuesta tiene un agujero gigante: jamás mencionaron la metadata, jamás explicaron la creación del archivo días atrás y jamás respondieron por qué el PDF fue editado nuevamente el lunes por la noche.
Y para colmo, en el sitio oficial donde deberían verse los boletines correlativos, todavía figuran páginas vacías y enlaces caídos que solo alimentan sospechas.
El conflicto con Estudiantes y Verón en la mira
El contexto es clave: Estudiantes fue el único club que se negó a hacer pasillo de reconocimiento al campeón retroactivo Rosario Central. El único que no aceptó el título administrativo. El único que denunció presiones.
Y detrás del club aparece una figura: Juan Sebastián Verón, emblema pincha y dirigente de carácter fuerte, que en otras oportunidades se enfrentó públicamente a Tapia.
Después del “no-pasillo”, el Tribunal de Disciplina citó a jugadores para declarar y sancionarlos. Justamente esas sanciones serían las que la AFA habría intentado justificar con el Boletín 6625 el mismo que en marzo nadie conocía el mismo que misteriosamente apareció ahora.














































