ALERTA JUJUY – Víctor Sotacuro (41), de nacionalidad peruana y vinculado al triple narcofemicidio de Florencio Varela, fue trasladado desde la Unidad Penal de Gorriti en Jujuy a Buenos Aires tras su captura en Villazón, Bolivia. Sotacuro está vinculado a un vehículo utilizado en los crímenes de Lara Gutiérrez, Morena Verdi y Brenda del Castillo.
Extraoficialmente, Sotacuro, cuya actividad comercial está ligada a la venta de frutas y reparación de vehículos en la villa 1-11-14, aportó información clave sobre la escena del crimen, aunque su relato está lleno de contradicciones que siembran dudas entre los investigadores.
El relato de Sotacuro y el vehículo clave
Sotacuro, que dice trabajar como remisero, declaró que fue contratado por un amigo para un viaje tras una supuesta fiesta. Su nombre está ligado a un Volkswagen Fox que presuntamente transportó a personas involucradas en la masacre. El vehículo fue captado por cámaras de seguridad en la zona de Florencio Varela alrededor de las 23:00, cerca del momento en que las jóvenes fueron engañadas para subir a una camioneta Chevrolet Tracker.
Según su versión, Sotacuro llegó en el VW Fox a la casa donde las víctimas fueron enterradas el sábado por la madrugada. Al retirarse, vio salir de la propiedad a dos hombres que parecían jóvenes. El detalle crucial de su testimonio es que estos hombres:
Llevaban barbijos.
Tenían plásticos en las zapatillas (para no ensuciarse).
Sus ropas estaban sucias, aunque Sotacuro no pudo determinar si era barro o sangre.
Sotacuro aseguró que escapó porque había sido amenazado junto a su familia, buscando así desvincularse de los crímenes.
La investigación y los prófugos
Los investigadores creen que Sotacuro posee información clave y no descartan que haya presenciado las torturas y los asesinatos, a pesar de sus contradicciones. Ahora, buscan determinar el recorrido exacto del VW Fox, sospechando que pudo haber trasladado a los sicarios o a los líderes de la banda.
La captura de Sotacuro, a solo 600 metros de la frontera con Argentina, es vital para la causa, que ya cuenta con otros cinco detenidos, incluido Ariel Giménez, presuntamente contratado para cavar el pozo.















































