ALERTA JUJUY – La FDA autorizó la comercialización de la versión en comprimidos de la semaglutida, desarrollada por el laboratorio Novo Nordisk. El fármaco, que imita la acción de la hormona del apetito y la saciedad, llegará al mercado en enero de 2026 como una alternativa a las versiones inyectables como Wegovy y Ozempic.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) marcó un precedente en la salud pública al aprobar la primera píldora oral agonista del receptor GLP-1 para el tratamiento de la obesidad y el sobrepeso.
El medicamento, una variante de la semaglutida oral de 25 mg, permite a los pacientes evitar las inyecciones semanales mediante una toma diaria. Según los datos suministrados por la farmacéutica danesa Novo Nordisk, el lanzamiento oficial en territorio estadounidense está previsto para enero de 2026, lo que representa una solución largamente esperada para los más de 100 millones de personas que conviven con esta enfermedad en dicho país.
La eficacia de esta nueva presentación ha sido respaldada por los programas de ensayos clínicos OASIS y SELECT 2. Los resultados demostraron que una dosis diaria de 25 mg de semaglutida oral logra una pérdida de peso media del 16,6% en adultos con obesidad o sobrepeso que presentan al menos una comorbilidad asociada. Estas cifras son comparables a los resultados obtenidos con la versión inyectable de 2,4 mg, consolidando a la píldora como una opción terapéutica de igual potencia. El fármaco actúa replicando la función de una hormona humana que regula los centros del apetito en el cerebro, facilitando la sensación de saciedad y el control calórico.
Debido a que el sistema digestivo absorbe solo una fracción del compuesto en comparación con la vía sanguínea directa, la píldora incorpora una concentración significativamente mayor del principio activo presente en medicamentos como Ozempic.
Expertos del sector destacan que este avance no solo mejora la accesibilidad para pacientes con fobia a las agujas, sino que también promete dinamizar un mercado en expansión que busca alternativas más prácticas y menos costosas que las terapias tradicionales. Con esta aprobación, se abre una nueva etapa en la lucha farmacológica contra la obesidad, priorizando la adherencia al tratamiento y la comodidad del paciente.














































