ALERTA JUJUY – En el peronismo jujeño no hay paz ni después de las urnas. Tras la dura derrota en las elecciones legislativas, las internas volvieron a estallar y esta vez el fuego amigo apunta directo a Cristina Fernández de Kirchner y La Cámpora.
El espacio que integran Rubén Rivarola, Carlos Haquim, Guillermo Jenefes, Eduardo Fellner y compañía —viejos pesos pesados del PJ local— salió a marcar distancia del kirchnerismo, pese a que durante la campaña evitaban hablar del tema por miedo a espantar votos K.
En los medios, cuando les consultaban por la detención de Cristina Fernández, respondían con cuidado, calificando el hecho como “arbitrario” y asegurando que la ex vicepresidenta “estaba proscripta”, buscando no enemistarse con la militancia más kirchnerista.
Pero ahora, tras la caída electoral, el discurso cambió. La diputada provincial Verónica Valente, del bloque justicialista, fue contundente: “Cristina y La Cámpora son el rostro de la derrota que vive el PJ, y por eso debe haber internas”.
Valente apuntó también a los interventores del partido en Jujuy, acusándolos de “abandonar la provincia” y de manejar al PJ “como si fuera una pyme”.
“El peronismo unido podía haber conseguido un diputado nacional, pero el dedo que elige desde Buenos Aires nos hundió”, lanzó.
Desde el entorno rivarolista aseguran que la conducción nacional del PJ está agotada, y que Cristina “ya piensa más en dejarle el poder a su hijo que en reconstruir el movimiento”.














































