ALERTA JUJUY – El escenario político del Partido Justicialista de Jujuy se vio sacudido por una resolución del Juzgado Federal N°1, a cargo del juez Eduardo Hansen, que desplazó a la intervención nacional previa y designó al salteño Ricardo Villada como nuevo normalizador del partido. Villada, quien se desempeñó como ministro de Gobierno en la gestión de Gustavo Sáenz, tendrá un plazo de 180 días para reorganizar la estructura partidaria, garantizar su funcionamiento institucional y convocar a elecciones internas bajo tutela judicial, con la obligación de presentar informes quincenales.
La decisión judicial profundizó la brecha entre los principales sectores del peronismo jujeño, generando reacciones diametralmente opuestas entre sus referentes. La senadora nacional Carolina Moisés celebró el fallo como una oportunidad para «recuperar el partido» y terminar con lo que denominó la «obediencia» al kirchnerismo. Según Moisés, la conducción previa, alineada con Cristina Fernández de Kirchner, se dedicó a «boicotear» las internas y expulsar a dirigentes territoriales legitimados por el voto popular, como intendentes y legisladores.
La senadora afirmó que este recambio marca un límite a las imposiciones de Buenos Aires.
Por su parte, la diputada nacional Leila Chaher, identificada con La Cámpora, lanzó una dura crítica contra la medida, a la que calificó como una maniobra antidemocrática. Chaher cuestionó el perfil de Villada, señalando que se trata de un dirigente «antiperonista» que ni siquiera está afiliado al PJ de Jujuy y que responde a intereses ajenos a la provincia.
Mientras la cúpula dirigencial se divide entre el optimismo por una posible reconfiguración regional del Norte Grande y la indignación por la intromisión judicial en la vida partidaria, los afiliados observan con escepticismo un nuevo proceso de normalización. El desafío para Villada será desarticular la parálisis institucional en un partido que, tras años de intervenciones y disputas legales, busca volver a ser una alternativa competitiva de cara a los próximos desafíos electorales.













































