ALERTA JUJUY – El gobierno de Donald Trump presentó una profunda modificación en las pautas alimentarias oficiales de Estados Unidos, con un giro que rompe con décadas de recomendaciones: más carne y lácteos enteros, menos azúcar y un fuerte rechazo a los alimentos ultraprocesados.
Las nuevas directrices forman parte del programa “Make America Healthy Again” (MAHA), impulsado por la administración republicana y encabezado por el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., junto a la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins. El objetivo declarado es combatir las enfermedades crónicas que afectan a millones de estadounidenses, como la obesidad, la diabetes y los problemas cardiovasculares.
Uno de los cambios más llamativos es el aumento recomendado en el consumo de proteínas. Según las nuevas pautas, los adultos deberían ingerir entre 1,2 y 1,6 gramos de proteína por kilo de peso corporal por día, casi el doble de lo que se aconsejaba hasta ahora. Además, se promueve el consumo de carne y lácteos enteros, dejando de lado la histórica preferencia por productos descremados o bajos en grasa.
En paralelo, el documento declara una “guerra al azúcar añadido”. Se insta a reducir al mínimo su consumo y se recomienda evitar bebidas azucaradas y productos ultraprocesados, señalados como uno de los principales factores del deterioro de la salud pública en el país. En caso de consumir azúcar o edulcorantes, se fija un tope máximo de 10 gramos por comida.
Otro punto que marca un cambio de época es el tratamiento del alcohol. Las nuevas guías ya no establecen un número “seguro” de bebidas diarias, sino que recomiendan directamente consumir menos alcohol para mejorar la salud general.
Desde el gobierno estadounidense sostienen que estas medidas también podrían impactar en la reducción del gasto en salud, un eje clave de cara a las elecciones legislativas de 2026. Además, se anunció que se reformará el proceso de elaboración de futuras guías alimentarias, con el objetivo de reducir la influencia de la industria alimenticia en las recomendaciones oficiales.
La actualización fue respaldada por la Asociación Médica Estadounidense, que destacó la importancia de advertir sobre los riesgos del azúcar, el sodio y los alimentos ultraprocesados, responsables de buena parte de las enfermedades crónicas que afectan a la población.














































