ALERTA JUJUY – La Justicia de Jujuy otorgó una prórroga de cuatro meses para profundizar las pericias en la vivienda de Alto Comedero, donde se hallaron perfiles genéticos desconocidos. En tanto, un nuevo informe psiquiátrico confirmó que el acusado es plenamente imputable y comprende la criminalidad de sus actos, por lo que enfrentará cargos que prevén la prisión perpetua.
La investigación judicial sobre Matías Jurado, el hombre de 37 años sindicado como presunto asesino serial, sumó este lunes un capítulo determinante para el avance de la causa. Ante la complejidad del escenario probatorio, el fiscal Guillermo Beller logró que se ampliara la detención del imputado por un periodo de cuatro meses adicionales, tiempo en el cual se buscará identificar dos perfiles de ADN hallados en la vivienda del acusado que hasta el momento no coinciden con las personas reportadas como desaparecidas en la provincia. Jurado permanece alojado en el penal de Gorriti bajo un estricto régimen de aislamiento y monitoreado las 24 horas por cámaras de seguridad para evitar incidentes con el resto de la población carcelaria, dada la sensibilidad del caso.
En cuanto a su estado mental, una segunda evaluación psiquiátrica realizada por el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) de Salta ratificó que el acusado comprende la criminalidad de sus actos y tiene control sobre su conducta, descartando cualquier posibilidad de inimputabilidad por trastornos mentales. Actualmente, el hombre enfrenta cargos por homicidio agravado por ensañamiento, alevosía y placer, una calificación legal que conlleva la pena de prisión perpetua. La reconstrucción del modus operandi realizada por los peritos describe un patrón de conducta depredador: según las actuaciones, Jurado solía acercarse los días viernes a sectores frecuentados por personas en situación de calle para ofrecerles trabajo o bebida y trasladarlos a su domicilio en Alto Comedero.
Una vez allí, aprovechaba la vulnerabilidad de las víctimas para someterlas y posteriormente descuartizarlas, utilizando herramientas como palas y carretillas para ocultar o descartar los restos en basurales cercanos, dinámica que fue confirmada en parte por el testimonio fundamental de su propio sobrino. Debido a que los cotejos genéticos realizados hasta ahora con familiares de personas desaparecidas han dado negativo, los investigadores mantienen el pedido de colaboración a la comunidad para que parientes de personas con paradero desconocido se acerquen a aportar sus muestras. La fiscalía sospecha que estos dos perfiles de ADN corresponden a víctimas que aún no han sido reclamadas, lo que podría ampliar significativamente el alcance de la macabra cronología criminal de Jurado.















































