ALERTA JUJUY – El miércoles 4 de marzo, el centro de San Salvador de Jujuy fue escenario de una movilización protagonizada por familiares de efectivos policiales y personal retirado. El reclamo, centrado en una recomposición salarial equitativa, surgió tras la difusión de una resolución del Ministerio de Seguridad que otorgaría incrementos diferenciados, beneficiando a los rangos superiores con porcentajes mayores mientras que el personal subalterno recibiría apenas un 3% de aumento.
La protesta visibilizó el profundo malestar en las bases de la fuerza, donde los familiares denunciaron que el salario promedio de un agente, estimado en $800.000, resulta insuficiente frente al costo de la canasta básica. «El kilo de carne está $21.000 y no alcanza para nada; ellos trabajan 24 horas, cumplen recargos y ponen el cuerpo constantemente», expresaron durante la manifestación, subrayando la falta de proporcionalidad entre el riesgo de la tarea y la remuneración percibida.
Un punto crítico del reclamo es la imposibilidad de los efectivos activos de sindicalizarse, lo que traslada la voz de protesta directamente a sus familias. Los manifestantes hicieron hincapié en la necesidad de un salario digno para los «pilares de la provincia» (policías, médicos y docentes) y manifestaron temor ante posibles represalias internas por la exposición del conflicto. El pedido central exige que cualquier mejora se aplique sobre el sueldo básico de forma igualitaria para todos los escalafones, rechazando los incrementos segmentados.
La jornada, que se desarrolló de manera pacífica, dejó un mensaje claro para las autoridades provinciales sobre la urgencia de abrir canales de diálogo que incluyan a la totalidad de la estructura policial en las mejoras salariales, en un contexto de creciente presión inflacionaria y conflictividad en diversos sectores del empleo público.













































