ALERTA JUJUY – En un movimiento que marca un punto de giro en la postura diplomática europea, el gobierno de Francia autorizó este jueves 5 de marzo el uso «temporal» de sus bases militares en la región del Golfo Pérsico para las aeronaves de guerra de los Estados Unidos. El anuncio, confirmado por un portavoz del ejército francés al canal LCI, se produce tras una conversación telefónica clave entre Emmanuel Macron y Donald Trump mantenida el miércoles por la noche.
Si bien Macron ha insistido en que la misión francesa se mantiene en un marco «estrictamente defensivo», la apertura de sus instalaciones a los aviones norteamericanos sugiere una cooperación operativa mucho más estrecha en el conflicto actual con Irán. Esta decisión coincide con el despliegue del portaaviones Charles de Gaulle hacia el Mediterráneo, reforzando la presencia militar gala en la zona.
Puntos clave del despliegue francés
Base Camp de la Paix (Dhafra, Emiratos Árabes): Es la principal instalación francesa en la zona. Sufrió un ataque de drones iraníes el pasado fin de semana que causó daños materiales en un hangar. Actualmente, los cazas Rafale estacionados allí ya realizan misiones de interceptación de drones.
Yibuti e Irak: Francia cuenta con 1.500 soldados en el Cuerno de África y otros 600 desplegados en Irak bajo la Operación Chammal, lo que le otorga una capacidad de respuesta rápida en distintos frentes del conflicto.
Protección de ciudadanos: El gobierno francés ha priorizado la seguridad de los 400.000 ciudadanos galos residentes en la región, activando ya un puente aéreo para evacuar a la población más vulnerable hacia París.
Tensión en Abu Dhabi
La urgencia de estas medidas se reflejó hoy jueves con el reporte de seis empleados extranjeros heridos (de nacionalidad pakistaní y nepalí) en la zona industrial ICAD 2 de Abu Dhabi. Las lesiones fueron provocadas por la caída de restos tras la interceptación de un dron iraní, lo que evidencia que la actividad hostil en el espacio aéreo emiratí no cesa.
Por otro lado, Macron ha intentado mantener un equilibrio diplomático al solicitarle al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que se abstenga de iniciar una incursión terrestre en el Líbano, calificando la situación en ese país como «extremadamente preocupante».














































