ALERTA JUJUY – La reciente comercialización de carne de burro en carnicerías de la provincia de Chubut despertó un intenso debate sobre su viabilidad nutricional y cultural en Argentina. Al respecto, la nutricionista jujeña Florencia Quintana explicó que, según lo establecido en el Código Alimentario Argentino, este producto es apto para el consumo humano y posee proteínas de alto valor biológico. La especialista destacó que se trata de una carne magra que aporta ácidos grasos esenciales, vitaminas del complejo B e hierro, con características nutricionales muy similares a las de la carne vacuna.
Sin embargo, la profesional advirtió que su comercialización requiere de controles extremadamente rigurosos en toda la cadena de producción. Quintana hizo hincapié en que la seguridad alimentaria depende directamente de las condiciones sanitarias de crianza del animal, el método de faena y, fundamentalmente, la logística de conservación. La refrigeración adecuada es un requisito indispensable y obligatorio para que el producto sea considerado seguro para la población, ya que sin estas condiciones garantizadas su venta no debería estar permitida.
La experta también señaló que, si bien nutricionalmente es una opción válida, existe una barrera cultural importante debido a que en la región no hay un hábito de consumo establecido para estos animales, que suelen destinarse a fines deportivos o terapéuticos. Por este motivo, recomendó tener una precaución especial con todos los pasos previos a la llegada del alimento a la mesa para evitar riesgos sanitarios.
Esta tendencia tiene su epicentro actual en la Patagonia, donde el productor Julio Cittadini impulsó la iniciativa ante la crisis de la producción ovina y la imposibilidad de criar ganado vacuno en ciertos campos. En ciudades como Trelew, la carne de burro ya se ofrece a un precio aproximado de 7.500 pesos por kilo, presentándose en cortes tradicionales como vacío, entraña, costillar y lomo, posicionándose como una alternativa productiva y económica para zonas donde otras explotaciones ganaderas no son factibles.











































