ALERTA JUJUY – La Dirección Provincial de Estadística y Censos (DiPEC) reveló que el costo de vida y cuidado para los menores de 6 a 12 años es el más elevado de la provincia. Por ley, este indicador es ahora de aplicación obligatoria para que los jueces fijen cuotas alimentarias, reconociendo por primera vez el valor económico del tiempo dedicado al cuidado.
En un contexto donde la inflación de diciembre en Jujuy cerró en un 2,9% (acumulando un 31,3% en todo 2025), la DiPEC publicó los valores actualizados de la Canasta de Crianza. Este informe no solo mide el gasto en comida o ropa, sino que cuantifica las horas que los adultos dedican a la atención de los niños, un dato que se ha vuelto fundamental tras la sanción de la Ley Provincial Nº 6448, que establece este índice como referencia obligatoria para la Justicia de Familia.
Costos por franja etaria: ¿Cuánto se necesita por mes?
El presupuesto varía según la etapa de crecimiento y la carga horaria de cuidado que cada una demanda. Durante diciembre de 2025, los montos totales fueron:
Menores de 1 año: $448.422,51
De 1 a 3 años: $531.980,05
De 4 a 5 años: $448.983,17
De 6 a 12 años: $561.076,45 (El tramo más costoso).
Uno de los puntos más destacados del informe es la distinción entre los gastos materiales y el «Costo del Cuidado». En los niños de 1 a 3 años, por ejemplo, el tiempo de cuidado es el rubro que más pesa ($356.505), dado que a esa edad los menores suelen requerir atención constante fuera del sistema escolar obligatorio.
En cambio, para el grupo de 6 a 12 años, aunque el tiempo de cuidado se reduce a 84 horas mensuales debido a la escolaridad primaria, el valor de la hora de cuidado es mayor. En este segmento, los gastos se reparten casi en partes iguales: $276.859 destinados a bienes y servicios (comida, salud, educación) y $284.216 que representan la valorización del trabajo de crianza.
Herramienta clave para la Justicia
Desde enero de 2025, con la vigencia plena de la Ley de Índice de Crianza, los juzgados de familia en Jujuy utilizan estos datos para calcular las cuotas alimentarias de manera más equitativa. El objetivo es visibilizar la carga económica que recae mayoritariamente sobre las mujeres y asegurar que los incrementos de la cuota sigan el ritmo de la inflación real medida por la DiPEC, evitando que los acuerdos queden desactualizados frente a la suba de la canasta básica.















































