ALERTA JUJUY – El clima político en la «Casa de Piedra» se tensó tras confirmarse el alejamiento de la diputada Noemí Isasmendi del bloque «Compromiso con Jujuy» (espacio referenciado en Leila Chaher y Guillermo Snopek) para incorporarse al sector que lidera Rubén Rivarola. La decisión, que ya se rumoreaba en los pasillos legislativos, desató el malestar inmediato de la militancia peronista, que le reclama la devolución de la banca apelando a la «lealtad».
Bajo el lema de las «20 Verdades Peronistas», diversas agrupaciones emitieron un duro comunicado solicitando su renuncia. El argumento central de los militantes es que el escaño no es un logro individual, sino el resultado del esfuerzo colectivo y del voto de un electorado que confió en un proyecto opositor al oficialismo provincial. Según señalan, su incorporación a un sector tildado de «funcional al gobierno» constituye una ruptura directa del mandato popular obtenido en las elecciones de 2025.
Tras días de silencio, Isasmendi emitió un comunicado para justificar su movimiento, aunque sus explicaciones no lograron calmar las aguas. La diputada sostuvo que su adhesión al bloque Justicialista responde a: «Razones estrictamente reglamentarias y funcionales, conforme a la normativa que regula la organización interna de esta Legislatura».
Pese a que Isasmendi asegura que el mandato popular «no se altera por la dinámica interna de los espacios legislativos», los sectores que la postularon como cabeza de lista recuerdan que ella obtuvo su lugar representando a una facción que hoy se encuentra en las antípodas políticas del sector de Rivarola, Haquim y Jenefes.













































