La investigación en torno al brutal crimen que conmociona al barrio Alto Comedero tomó un giro aún más macabro este martes, tras el descubrimiento de nuevos restos óseos en el domicilio del principal acusado. Este hallazgo profundiza la hipótesis de que el lugar fue escenario de un homicidio múltiple, sumándose a los indicios previamente encontrados.

Fuentes judiciales confirmaron a nuestro medio que el equipo forense, durante una nueva inspección exhaustiva en la vivienda de M. Jurado, encontró fragmentos óseos adicionales. Estos restos, cuya naturaleza y origen aún no han sido determinados, serán sometidos de inmediato a análisis de ADN para establecer si pertenecen a las víctimas ya identificadas o si corresponden a más personas desaparecidas.
El pasado lunes, M. Jurado, de 31 años, fue formalmente imputado por el asesinato de Jorge Omar Anachuri, de 68 años, desaparecido desde finales de julio. La causa se inició a raíz de la búsqueda de cinco hombres adultos, cuyas vulnerabilidades sociales habrían sido aprovechadas por el sospechoso. La presencia de restos humanos y evidencia de combustión en la propiedad ya había generado alarma, pero este nuevo descubrimiento refuerza la teoría de un patrón delictivo más amplio.
Un testimonio clave, brindado por un menor de edad que residía en la vivienda, fue crucial para la imputación inicial y continúa siendo fundamental para la reconstrucción de los hechos. La Fiscalía y la Policía Científica trabajan incansablemente para dilucidar la totalidad de los eventos y determinar si existen otras víctimas.
El barrio Alto Comedero permanece en estado de shock, mientras la presencia policial en la zona se mantiene constante. La comunidad espera con ansias el avance de la investigación para que se haga justicia y se esclarezca completamente este escalofriante caso que ha sembrado el terror en la provincia.














































