ALERTA JUJUY – La Justicia de Bolivia emitió una orden de aprehensión contra el expresidente Evo Morales, acusado de terrorismo, alzamiento armado e instigación pública a delinquir. La medida responde a su presunta responsabilidad en los bloqueos de carreteras que paralizaron al país durante 53 días entre mayo y junio pasados, dejando un saldo de al menos 22 muertos, decenas de heridos y pérdidas económicas millonarias.
La medida fue dictada por el fiscal anticorrupción Brayan Melgar e instruye a las fuerzas policiales a trasladar a Morales a la Unidad Policial Especializada de Lucha Contra la Corrupción. Responde a acciones presentadas por el Comité Cívico Pro Santa Cruz y el Ministerio de Gobierno.
La investigación abarca alzamiento armado contra la seguridad del Estado, terrorismo, atentado contra los medios de transporte, asociación delictuosa, instigación pública a delinquir y atentado contra los servicios públicos.
La orden de aprehensión alcanza también al dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, y al líder de la Federación de Campesinos Túpac Katari, Vicente Salazar (detenido preventivamente desde el 6 de julio).
Impacto de las protestas y el descargo del exmandatario
Los cortes de rutas organizados por agrupaciones afines a Morales exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz, provocando un severo desabastecimiento de alimentos, combustibles y medicinas, con pérdidas estimadas en más de USD 3.000 millones.
A través de sus redes sociales, el exjefe de Estado rechazó la orden judicial al denunciar una «persecución política» con el fin de invisibilizar la crisis económica del país.
EvoMorales permanece resguardado por sus seguidores en el Trópico de Cochabamba. Cabe señalar que esta orden de detención se suma a la causa previa que afronta por trata agravada de personas con pedido de captura dictado por un tribunal de Tarija.











































