ALERTA JUJUY – En un nuevo pico de tensión diplomática, el papa León XIV respondió con firmeza a las recientes críticas del presidente Donald Trump durante el vuelo papal que lo traslada hacia Argelia. El pontífice, primer ciudadano estadounidense en alcanzar el máximo cargo de la Iglesia Católica, aseguró no sentir temor frente a la administración de su país natal y reafirmó que su misión de paz en el conflicto con Irán es un mandato estrictamente evangélico.
El cruce se originó tras la intervención del Papa en la crisis de Medio Oriente, donde calificó de «inaceptables» las amenazas de ataques masivos contra infraestructura iraní.
Ante esto, Trump utilizó sus redes sociales para tildar al líder religioso de «débil con el crimen» y acusarlo de complacer a la «izquierda radical». En respuesta, León XIV lamentó que el mandatario no comprenda la naturaleza de su rol global, subrayando que la Iglesia no es un actor político convencional ni un rival electoral, sino una voz para las víctimas de la guerra.
El enfrentamiento también incluye discrepancias sobre la situación en Venezuela y el reciente cambio de régimen tras la caída de Nicolás Maduro. Mientras Trump exige un respaldo explícito a sus políticas de seguridad nacional y combate al narcotráfico, el Vaticano insiste en la vía del diálogo multilateral y la reconciliación. «Poner mi mensaje en el mismo plano que lo que el presidente intenta hacer es no entender el Evangelio», sentenció el pontífice ante los periodistas que lo acompañan en su gira por África.
Desde la Conferencia de Obispos de Estados Unidos, el arzobispo Paul S. Coakley salió en defensa de León XIV, aclarando que el Papa habla desde la verdad religiosa y no desde la competencia partidaria. En Europa, líderes como Giorgia Meloni también expresaron su respaldo a la labor de mediación del Vaticano.
A pesar de que Trump conserva el apoyo de más de la mitad del electorado católico estadounidense, la relación con la Santa Sede atraviesa su momento más crítico, justo cuando la Casa Blanca intenta justificar sus acciones militares apelando a retórica religiosa. En su primer mensaje en suelo africano, el Papa cerró la jornada con una advertencia contundente: Dios no escucha las plegarias de quienes promueven la violencia.















































