ALERTA JUJUY – La noche del lunes 9 de marzo se transformó en un escenario de máxima tensión en el centro de San Salvador de Jujuy. Lo que comenzó como una protesta de efectivos policiales y sus familiares por mejoras salariales escaló rápidamente, derivando en vallas derribadas, quema de neumáticos y un fuerte operativo de la Infantería para proteger los accesos a la Casa de Gobierno.
A pesar de que durante la mañana el ministro de Hacienda, Federico Cardozo, había alcanzado un principio de entendimiento con representantes del sector, las bases consideraron insuficientes las propuestas y decidieron endurecer las medidas al caer el sol.
El desborde se produjo cuando un grupo de manifestantes intentó entregar un petitorio actualizado, lo que generó forcejeos y daños materiales en el patrimonio público que el Gobierno provincial denunció posteriormente a través de un comunicado oficial.
El malestar en las fuerzas de seguridad se centra en una recomposición que permita recuperar el poder adquisitivo frente a la inflación.
El conflicto estalla en un momento de ausencia de las máximas autoridades provinciales, ya que el gobernador Carlos Sadir se encuentra en Estados Unidos integrando la comitiva oficial junto al presidente Javier Milei, mientras que los ministros de Seguridad, Juan Manuel Pulleiro, y de Hacienda tampoco se encontraban en la sede gubernamental al momento de los disturbios.
Hasta las primeras horas de hoy, martes 10 de marzo, la vigilancia en los alrededores de la Plaza Belgrano se mantenía reforzada. La resolución del conflicto queda supeditada a una nueva instancia de diálogo que el Ejecutivo provincial prometió mantener abierta, siempre y cuando cesen las medidas de fuerza y las agresiones contra el edificio histórico.











































