ALERTA JUJUY – El gobierno de Javier Milei dio luz verde a una medida que promete levantar aún más polémica: los civiles podrán comprar y tener fusiles semiautomáticos, algo que hasta ahora estaba prohibido. La decisión quedó oficializada en el Boletín Oficial a través de una resolución que deroga el viejo régimen y crea un sistema de permisos especiales bajo control del Registro Nacional de Armas (RENAR), que vuelve a depender directamente del Ministerio de Seguridad.
Qué cambia
Hasta hoy, los civiles no podían acceder a armas de este tipo —como fusiles o subametralladoras— salvo con excepciones casi imposibles de conseguir. Con la nueva norma, el Gobierno permite su compra y tenencia, aunque solo para quienes cumplan con una lista de requisitos bastante estrictos.
Qué armas se pueden comprar
El permiso habilita el acceso a fusiles semiautomáticos alimentados por cargadores de quita y pon, de calibre superior al .22 LR. Entre ellos figuran modelos derivados de armas militares, como los populares AR-15 o FSL (la versión civil del FAL).
Requisitos principales
Los interesados deberán:
- Tener cinco años de antigüedad como legítimos usuarios de armas.
- Contar con un sector de guarda seguro tipo G2 aprobado por el RENAR.
- Presentar una declaración jurada justificando el uso deportivo o institucional.
- Acreditar participación o representación en clubes o competencias de tiro.
- No tener sanciones ni trámites pendientes ante el organismo.
- Abonar las tasas correspondientes, equivalentes a la “Tenencia Exprés”.
Además, el RENAR exigirá documentación, fotos y trazabilidad total del arma, con identificación precisa de modelo, marca y número de serie.
Nuevo marco legal
La reforma también cambia la estructura de control. La Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMAC) vuelve a llamarse RENAR y centraliza toda la fiscalización sobre armas y explosivos del país. Se derogan las viejas resoluciones 81/02, 54/04, 155/04 y 239/09.
Contexto político
El Gobierno justifica la medida como parte de su política de “libertad y responsabilidad individual”, mientras que desde sectores opositores ya anticipan críticas por la relajación del control sobre armas de alto calibre.
La resolución, sin embargo, aclara que los permisos serán individuales, condicionales y fiscalizados, especialmente en casos de uso deportivo.












































