ALERTA JUJUY – Mientras el peronismo nacional conmemora hoy, 17 de noviembre, el Día de la Militancia Peronista en recuerdo al histórico regreso de Juan Domingo Perón al país en 1972 tras 17 años de exilio, el Partido Justicialista (PJ) de Jujuy se encuentra sumido en una profunda crisis, marcada por disputas internas y la ausencia de una conducción unificada y clara.
La fecha, que históricamente celebra la lucha inagotable de la militancia bajo la consigna «Luche y Vuelve» y su lealtad al proyecto nacional y popular, hoy contrasta fuertemente con el panorama jujeño, donde los sectores internos son acusados de priorizar los «egoísmos y diferencias» por encima de la unidad partidaria.
El PJ de Jujuy, que atraviesa un estado de «abandono e incertidumbre», enfrenta una lucha de poder que involucra a sus principales referentes legislativos, dejando a la militancia sin una figura clara que conduzca el espacio.
Leila Chaher (La Cámpora) actual diputada, y derrotada en las últimas elecciones de octubre, ostenta el control del PJ, pero su conducción es criticada por no convencer «a nadie más que a los propios».
Carolina Moisés (Senadora) busca quedarse con la presidencia del PJ, aunque su gestión es cuestionada por la supuesta intención de «romper y siempre jugar por intereses propios».
Rubén Rivarola encabeza un sector compuesto por «viejos dirigentes» que, según el análisis, está fuera de la posibilidad de participar en las internas y es visto sin capacidad de ofrecer una salida a la crisis.
Hoy el PJ Jujuy es un cambalache, no existe representación real de ningún dirigente y de la militancia no surge (o no permiten que surja) alguien que sepa nuevamente conducir el timón de este espacio que supo gobernar Jujuy y la Argentina.













































