ALERTA JUJUY – La interna radical en Jujuy ya no se disimula. Lo que durante tiempo fue un murmullo de pasillo, en las últimas horas sumó un gesto político fuerte y difícil de ignorar: el intendente de San Salvador, Raúl “Chuli” Jorge, pegó el faltazo a un encuentro clave de intendentes de toda la provincia y volvió a quedar expuesta su mala relación con Gerardo Morales.
El evento reunió a jefes comunales de distintos puntos de Jujuy y contó con la presencia de funcionarios del Ejecutivo provincial. La ausencia del intendente capitalino no pasó desapercibida: San Salvador es el distrito más importante de la provincia y su intendente suele ocupar un rol central en este tipo de convocatorias. Esta vez, no estuvo.
Puertas adentro del radicalismo, el gesto fue leído como algo más que una cuestión de agenda. Según fuentes partidarias, el faltazo se suma a una seguidilla de tensiones que vienen escalando entre el ex gobernador y el jefe comunal capitalino, una relación que hace tiempo dejó de ser cordial en lo interno.
El trasfondo es político y tiene nombre propio: 2027. De acuerdo a versiones que circulan con fuerza en el radicalismo, Morales y Jorge habrían tenido un cruce reciente en el que el ex mandatario le habría bajado el pulgar a una eventual reelección del Chuli al frente del municipio. La respuesta no habría sido sumisa: Jorge habría dejado en claro que, si las encuestas lo acompañan, está dispuesto a jugar igual, con o sin el respaldo del líder radical.
Ese escenario abrió una grieta interna que ya no se puede tapar. Mientras Morales busca ordenar el radicalismo de cara al próximo turno electoral y soñar con él de nuevo en el sillón de Fascio, Jorge parece decidido a preservar su capital político propio, incluso si eso implica tensar la cuerda con quien supo ser su principal aliado.













































