ALERTA JUJUY – Desde Israel, en el cierre de su gira oficial, el presidente Javier Milei confirmó a través de sus redes sociales el envío de un ambicioso proyecto de reforma electoral que busca ser tratado durante el presente año legislativo.
El mandatario fue contundente al asegurar que el objetivo es terminar con la impunidad y con el gasto que representa para los ciudadanos el sostenimiento de las estructuras políticas tradicionales. La iniciativa, que entrará formalmente por la Cámara de Senadores, se propone modificar las reglas de juego a un año de las elecciones presidenciales bajo la premisa de que «se acabó la joda».
El núcleo de la propuesta gubernamental se basa en tres pilares fundamentales que prometen generar una fuerte disputa en el ámbito parlamentario. El primero de ellos es la eliminación definitiva de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una medida que Milei justifica para evitar que los argentinos sigan financiando las internas de los partidos políticos. Asimismo, el proyecto introduce la aplicación de la «Ficha Limpia», una normativa diseñada para impedir que personas con condenas por corrupción puedan presentarse a cargos electivos, garantizando así la exclusión de delincuentes de las listas de candidatos.
Otro de los cambios estructurales más significativos reside en el financiamiento de los partidos y las campañas. El Poder Ejecutivo pretende eliminar el aporte estatal obligatorio y reemplazarlo por un sistema de financiamiento privado basado en aportes voluntarios, donaciones de personas físicas o jurídicas y las cuotas de los propios afiliados.
Además, la reforma incluye el rediseño de la Boleta Única de Papel (BUP) y establece nuevas exigencias legales para la constitución de los partidos políticos, buscando transparentar la procedencia de los fondos y la legitimidad de las estructuras partidarias.
Pese a la determinación del oficialismo, el camino legislativo no será sencillo, ya que la eliminación de las PASO enfrenta resistencias no solo en la oposición dura, sino también en aliados estratégicos como el PRO y el radicalismo. Estas fuerzas consideran que las primarias son una herramienta esencial para dirimir liderazgos internos y evitar la imposición de candidatos por parte de las cúpulas. Mientras el bloque de La Libertad Avanza comienza a tejer alianzas con los gobernadores para avanzar en el Senado, la política argentina se encamina a un debate clave que podría reconfigurar el sistema electoral de cara a los próximos comicios.














































