ALERTA JUJUY – Tras una maratónica sesión de más de 14 horas, el Senado de la Nación dio luz verde en general a la reforma laboral con 42 votos a favor y 30 en contra. El oficialismo logró consolidar una mayoría gracias al respaldo del PRO, la UCR, Provincias Unidas e Independencia, además del apoyo de senadores que responden a los gobernadores de Salta, Neuquén, Misiones y Chubut. Por su parte, el bloque peronista y los representantes de Por Santa Cruz rechazaron la iniciativa, que ahora deberá enfrentar la votación en particular para definir los detalles de su articulado.

Uno de los ejes centrales de la reforma es la modificación del sistema de compensaciones y jornadas. El proyecto contempla la creación de un «banco de horas» que permitirá a las empresas compensar las jornadas extendidas con descansos equivalentes, reemplazando en esos casos el pago tradicional de horas extras. Asimismo, se redefine el esquema de indemnizaciones, las cuales se actualizarán con un plus del 3% anual por encima de la inflación, contando con el respaldo de un nuevo Fondo de Asistencia Laboral para cubrir posibles diferencias económicas.
En cuanto a las condiciones de contratación y beneficios, la ley introduce la posibilidad de fraccionar las vacaciones y fomenta los pagos por mérito o productividad. Un punto que generó intensas negociaciones fue la eliminación de la «ultraactividad», lo que significa que los convenios colectivos de trabajo ya no se prorrogarán de forma automática una vez vencidos, obligando a las partes a renegociar las condiciones. Además, se ratificó que el pago de salarios podrá realizarse en pesos, moneda extranjera o especie, aunque se mantuvo la prohibición de utilizar billeteras virtuales como destino final de los haberes.
La seguridad en la prestación de servicios también forma parte del núcleo de la reforma, declarando a la educación, la salud y las telecomunicaciones como servicios esenciales. Bajo esta nueva normativa, estas áreas deberán garantizar un mínimo del 75% de prestación durante cualquier conflicto laboral o medida de fuerza. Por otro lado, y como parte de los acuerdos para sumar aliados, el Gobierno aceptó mantener la obligatoriedad de los aportes automáticos a las cajas sindicales, asegurando así el financiamiento de las estructuras gremiales sin plazos de vencimiento.
Con esta media sanción, el Gobierno nacional busca establecer un marco de mayor previsibilidad jurídica que incentive el blanqueo de trabajadores y la generación de nuevos puestos en el sector privado. La estrategia oficialista de combinar el diálogo con los bloques dialoguistas y los mandatarios provinciales resultó clave para destrabar una de las leyes más sensibles de su agenda legislativa. Tras la definición en particular, el proyecto regresará o avanzará según corresponda para su sanción definitiva, marcando un cambio profundo en las relaciones laborales del país.













































