ALERTA JUJUY – El fiscal regional Guillermo Beller ha puesto el foco en las «víctimas colaterales» del presunto asesino serial Matías Jurado, refiriéndose a su círculo familiar más cercano. El caso, que conmociona a Jujuy, afecta profundamente a quienes convivieron con el imputado y sufrieron su violencia.
Beller señaló que estas víctimas indirectas incluyen al sobrino adolescente de Jurado, quien se encuentra ahora bajo el cuidado de la Dirección de Niñez y Familia. El fiscal enfatizó que, debido a lo que el menor presenció, requiere una contención y cuidado especializados.
Violencia familiar previa y víctimas directas
El concepto de víctimas colaterales se extiende a otros familiares, como la hermana y el padrastro de Jurado. Ambos declararon haber abandonado la casa del imputado debido a la violencia que él ejercía, un dato clave que suma contexto a la investigación.

El fiscal también distinguió a las víctimas directas del horror: los familiares de las personas desaparecidas y presuntamente asesinadas. Estas familias están siendo asistidas por el Centro de Asistencia a la Víctima (CAV) del Ministerio Público de la Acusación (MPA). El CAV no solo proporciona contención psicológica y social, sino que también actúa jurídicamente como querellante en representación de las cuatro familias involucradas.
El sobrino menor, pieza clave y delicada
Una de las aristas más sensibles es la situación del sobrino de Jurado, quien podría haber sido testigo o incluso receptor de amenazas. Beller aclaró que el menor no ha podido ampliar su declaración hasta el momento.
La decisión de no tomar más testimonio se basa en un criterio de cuidado. Los profesionales priorizan su condición física y psicológica debido a su «estado de vulnerabilidad», entendiendo que forzar una declaración podría ser contraproducente. La prioridad del Estado, en este punto, es resguardar la integridad del menor.














































