El 2025 viene marcando un preocupante récord: cada día, 150 personas son mordidas por perros en distintas provincias de Argentina. La cifra representa un aumento sostenido respecto a años anteriores y enciende alarmas sobre la falta de control en la tenencia de mascotas y la creciente urbanización desordenada.
Según datos oficiales del Ministerio de Salud, entre enero y junio ya se registraron 23.821 casos. Si la tendencia continúa, se proyectan más de 57.000 episodios para fin de año, superando ampliamente los 52.185 que se notificaron en todo 2024. El dato más inquietante es el crecimiento de las lesiones graves: en el primer semestre ya hubo 254 casos severos, cuando en el mismo período del año pasado fueron solo 95.
Los más afectados siguen siendo los niños, especialmente los de entre 5 y 9 años, seguidos por los grupos de 10 a 14 y de 0 a 4 años. Muchos de estos ataques derivan en internaciones, cirugías reconstructivas y tratamientos largos, además del trauma emocional que dejan.
Desde 2023, las mordeduras de perro pasaron a ser un evento de notificación obligatoria. El registro oficial permite dimensionar mejor el problema, pero también revela una convivencia urbana cada vez más tensa y mal gestionada, donde el crecimiento descontrolado de la población canina y la falta de políticas de tenencia responsable están haciendo estragos.
La situación no solo compromete la salud pública, sino que pone en discusión la responsabilidad del Estado y de los propios dueños a la hora de cuidar y controlar a sus mascotas. El escenario actual muestra que el problema no es nuevo, pero sí más grave. Y todavía no hay señales claras de solución.













































