ALERTA JUJUY – Una serie de relevamientos comerciales en los principales mercados y ferias de abastecimiento de la capital provincial confirmaron incrementos alarmantes de entre el 40 por ciento y el 50 por ciento en el mostrador de las verdulerías, como consecuencia de las sucesivas heladas causaron en las zonas de producción agrícola.
Los trabajadores y puesteros del sector explicaron que las persistentes temperaturas bajo cero terminaron por quemar grandes extensiones de cultivos. Esta pérdida de plantaciones deprimió de forma automática el volumen de mercadería disponible para la venta, generando un estrangulamiento de la oferta que disparó las pizarras de precios de manera inmediata. A pesar del complejo panorama general, desde el sector aclararon que la situación es dispar y que algunas variedades de estación no sufrieron alteraciones.
Los productos que sufrieron los mayores incrementos
El impacto de las bajas temperaturas se ensañó especialmente con aquellos frutos que requieren de un clima templado para su correcto desarrollo, registrándose variaciones significativas en el costo por kilogramo de acuerdo a la calidad del producto disponible.
Los pimientos encabezan la lista de variaciones; aquellos ejemplares que previamente se comercializaban en un rango de 3.000 a 4.000 pesos saltaron de forma abrupta a los 5.000 pesos por kilo en las góndolas. Por su parte, las chauchas experimentaron una escalada que las llevó de los 3.000 pesos anteriores hasta los 4.000 pesos actuales. En tanto, las denominadas angolitas o zapallitos treparon desde los 1.500 pesos hasta rozar la barrera de los 2.000 pesos por unidad de medida. Los comerciantes estiman que este escenario de escasez y valores altos comenzará a revertirse recién con el cambio de estación y la llegada de las temperaturas estivales.
En el sector de las frutas se registraron valores cercanos a los 10.000 pesos por kilo, una cifra que varía según el calibre y la maduración de la fruta, aunque su demanda se sostiene debido a los requerimientos específicos de las confiterías locales y establecimientos gastronómicos para la elaboración de repostería artesanal.
El kilo de la uva, que semanas atrás se ubicaba entre los 2.000 y 3.000 pesos, pasó a ofrecerse en un rango crítico que oscila entre los 6.000 y los 8.000 pesos. En este caso particular, al factor climático estacional se le suma un componente logístico determinante, ya que se trata de mercadería de contraestación que ingresa al país desde el exterior, acarreando costos aduaneros y de transporte que encarecen el precio final en el punto de venta.
Estabilidad en las verduras de hoja verde
La contracara positiva de las mediciones de mercado se concentra en el sector de las hortalizas de hoja. Especies como la lechuga, la acelga, la espinaca y el chicote, habituadas a tolerar de mejor manera los regímenes de frío intenso característicos de la geografía regional, no sufrieron mermas en sus volúmenes de cosecha, lo que permite que sus precios al público se mantengan estables y se consoliden como las opciones más accesibles para el armado del menú diario familiar.














































