ALERTA JUJUY – En sus primeras declaraciones públicas tras el sorpresivo reordenamiento en la primera línea del Poder Ejecutivo, Diego Santilli rompió el silencio este lunes 29 de junio. El flamante jefe de Gabinete, quien hasta ayer se desempeñaba como ministro del Interior, brindó precisiones sobre el nuevo rol que asumirá formalmente este martes a las 16:00 horas en la Casa Rosada y dejó definiciones políticas de peso que marcan una profunda sintonía con el proyecto de La Libertad Avanza.
Santilli confirmó que el presidente Javier Milei lo convocó de urgencia el domingo por la noche, cerca de las 19:15, para ofrecerle el máximo cargo ministerial de la gestión. Al definir el actual escenario, el funcionario no dudó en catalogarlo como «el desafío más importante» de su trayectoria y fijó de inmediato las prioridades operativas para el segundo semestre del año.
Uno de los puntos más salientes de la entrevista concedida a Radio La Red fue el explícito alineamiento de Santilli con la figura del jefe de Estado, tomando una sutil distancia de los armados electorales tradicionales de su partido de origen, el PRO: “El liderazgo hoy, claramente y contundentemente, es de Javier Milei, que ganó las elecciones, que las volvió a ganar y que si Dios quiere me gustaría que vuelva a ser reelecto para que el cambio de la Argentina continúe y crezca por décadas”, disparó de forma abierta.
Asimismo, reconoció haber mantenido un contacto telefónico dominical con el expresidente Mauricio Macri. Aunque prefirió resguardar el contenido de la conversación por «respeto al ámbito privado», Santilli señaló que ve en Macri a alguien que desea fervientemente que el país prospere, relativizando las versiones de tensión entre el PRO y la fuerza gobernante de cara al armado de listas del año próximo. «Hablar de elecciones este año… nuestra tarea es consolidar la gestión. El año electoral es el que viene», sentenció, congelando momentáneamente sus antiguas aspiraciones de competir por la gobernación de la provincia de Buenos Aires.
El nuevo jefe de Gabinete admitió que el principal reto comunicacional y político del corto plazo consistirá en desviar el foco de atención pública del escándalo de presunta corrupción que eyectó a Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete, un cimbronazo que la prensa internacional, incluyendo al Financial Times, catalogó como el frente más dañino sufrido por la administración libertaria.
Santilli argumentó que el «ruido político de los últimos 45 días» terminó eclipsando una serie de indicadores macroeconómicos de carácter positivo que el Gobierno pretendía capitalizar de cara a los mercados y a la opinión pública:
Inflación a la baja: Destacó los índices descendientes registrados de manera consecutiva en abril y mayo, señalando que junio mantiene idéntica tendencia de desaceleración.
Recuperación del salario: Aseguró que los ingresos reales y el poder adquisitivo empezaron a ganarle formalmente a la suba de precios.
Riesgo País y Reformas: Ponderó la fuerte caída del indicador financiero y defendió la gestión técnica de Adorni hasta su último día, recordando la media sanción en Diputados del denominado “Súper RIGI” y la cancelación de deudas históricas con fondos holdouts.
Consultado sobre si existió un planteo interno al Presidente por el desgaste que generaba sostener al vocero devenido en ministro, Santilli fue tajante: “El que pone y saca a los funcionarios es el Presidente. Yo aporto mi visión en el lugar en el que la tengo que decir”. Con el respaldo unánime de los gobernadores y bloques legislativos aliados, el nuevo coordinador de ministros iniciará su agenda de reuniones de trabajo inmediatamente después de prestar juramento constitucional.














































