ALERTA JUJUY – En la antesala de la sexta sesión ordinaria celebrada en la Legislatura provincial, el jefe de la bancada de diputados del Partido Justicialista, Rubén Armando Rivarola, fijó una postura sumamente crítica y combativa frente a la reciente resolución de la Cámara Nacional Electoral. El legislador y exconductor de la fuerza local lamentó el desplazamiento de Ricardo Villada y la designación del abogado Federico Prieto como nuevo interventor, asegurando que las sucesivas tutelas judiciales están desgastando la estructura partidaria del distrito.
«No le pueden hacer tanto daño al Partido Justicialista. Ya tuvimos varias intervenciones; siguen mandando a uno, mandando a otro. Yo creo que esto se tiene que terminar de una vez por todas», disparó el referente opositor. Rivarola defendió el peso histórico y la soberanía del peronismo jujeño, remarcando que el PJ continúa siendo el partido político con mayor volumen de afiliados en todo el territorio provincial y que su destino no debe digitarse a la distancia.
El diputado provincial no ocultó su malestar respecto de la figura del flamante interventor designado por el juez federal Esteban Hansen. Al ser consultado sobre las expectativas que genera el arribo del letrado al edificio de la calle 19 de Abril, Rivarola fue tajante: «Espero que este nuevo interventor, que no sé ni quién es y de quien se dice que está mandado de Buenos Aires, entienda que en Jujuy queremos de una vez por todas elecciones internas».
Haciendo un paralelismo con el proceso que derivó en su propio desplazamiento de la conducción partidaria tiempo atrás, el legislador acusó al Consejo Nacional del partido de ejercer un centralismo asfixiante que perjudica las posibilidades electorales en el norte del país.
«Hace tiempo fui presidente del partido y me intervinieron porque dicen que no hago caso, que tengo que hacer caso a lo que dicta Buenos Aires. Los candidatos los quieren poner a dedo, y bueno, yo en eso me voy a resistir. No se lo voy a aceptar ni a este interventor ni a cualquiera que venga», advirtió con firmeza.
Para el líder de la bancada justicialista, la parálisis orgánica provocada por el esquema de intervenciones judiciales colocó al movimiento en un estado de postración inadmisible. «El partido tiene que terminarse con el dedazo; si no, va a estar siempre como está hoy: hoy el partido está muerto y es una vergüenza», graficó con crudeza.
No obstante, el referente provincial dejó abierta una puerta hacia la unidad del peronismo local, supeditada de forma estricta a la transparencia y apertura del cronograma electoral. Rivarola argumentó que la única vía legítima para dotar de volumen político a la fuerza es la competencia en las urnas bajo reglas de juego equitativas para todas las líneas internas. «Quiero que todos los peronistas tengamos la responsabilidad de decir: ‘Bueno, armo una lista, salgo a trabajar, con reglas claras’. Si este muchacho (por Prieto) hace las cosas bien y llama a elecciones internas, el partido va a tomar músculo y va a empezar a trabajar en cada rincón para volver a ser una opción real de poder en 2027», concluyó.













































