Los trabajadores de la sanidad de Jujuy, representados por la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), han escalado sus medidas de fuerza. Este jueves iniciaron un plan de lucha que incluyó sentadas y quite de colaboración, y anunciaron un paro provincial para el viernes. El reclamo central es un aumento salarial que compense la pérdida de poder adquisitivo frente a la inflación.
La semana pasada, los trabajadores ya habían expresado su descontento con un paro masivo y movilizaciones a Casa de Gobierno, rechazando de plano el insuficiente 2% de incremento salarial ofrecido por el gobierno provincial. Su principal exigencia es retomar las negociaciones paritarias para alcanzar un aumento que realmente se equipare al costo de la canasta básica.
Viviana López, secretaria general de ATSA en Jujuy, manifestó la profunda decepción de los empleados con el último ofrecimiento. «Un aumento del 2% no impacta en el bolsillo del trabajador ni siquiera con $30.000», señaló López. Por esta razón, el gremio decidió continuar con las acciones. Explicó que el quite de colaboración y las sentadas se realizan «respetando siempre las guardias mínimas», asegurando que no se dejará a los pacientes desatendidos.
«No Queremos Aplausos, Queremos Aumento Salarial»
La dirigente gremial enfatizó que las sentadas se llevan a cabo en el hall de los hospitales para evitar descuentos por presentismo, una situación que, según ella, «coarta el derecho a huelga». Además, anunció que el paro de mañana será con retiro a las 8 de la mañana, y advirtió que seguirán «reforzando estas medidas de fuerza».
«Queremos una paritaria urgente, pero una paritaria significativa, importante para el bolsillo de los trabajadores. Sabemos perfectamente que todo aumenta», remarcó López, poniendo el foco en la necesidad de una recomposición salarial real.













































