En una jugada que sacudió el Senado, la vicepresidenta Victoria Villarruel habilitó a una comisión sin autorización de su presidente para que avanzara el proyecto de aumento jubilatorio impulsado por el peronismo, dejando afuera a los senadores libertarios y dando vía libre a sus rivales.
El hecho expuso con crudeza la interna en el bloque oficialista: mientras los libertarios eran ignorados, Villarruel tejía un acuerdo con el kirchnerismo y sectores dialoguistas, incluso con aportes de radicales como Lousteau y Tagliaferri. La maniobra reafirma la corrosión en el espacio de Milei y marca una ofensiva política contra su modelo por parte de la propia vicepresidente.
Con la oposición avanzando en jubilaciones y moratoria previsional y Villarruel alineada con ellos, el oficialismo quedó políticamente golpeado. La interna vibra y deja en claro que la estrategia para golpear a Milei desde el Senado ya está en marcha.














































