ALERTA JUJUY – El Gobierno de la provincia inició el análisis técnico e institucional para la implementación de un Registro Provincial de Iglesias, Confesiones, Comunidades y Entidades Religiosas. El gobernador Carlos Sadir encabezó una mesa de trabajo en el Palacio de Gobierno junto a las máximas autoridades de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA) con el objetivo de delinear un marco normativo que agilice el reconocimiento jurídico y formalice el acompañamiento estatal a los diferentes cultos que operan en el territorio jujeño.
Del encuentro oficial formó parte Christian Hooft, presidente de ACIERA, acompañado por Leandro Jacobi, director general de Relaciones Institucionales y Comunidades del Gobierno de Entre Ríos, quien expuso ante las autoridades locales los resultados del modelo de empadronamiento y regularización legal que ya se ejecuta de forma exitosa en la provincia litoraleña.
El propósito central de la herramienta administrativa consiste en adecuar los estatutos locales de las iglesias a las figuras contempladas por el Código Civil y Comercial de la Nación para las organizaciones de carácter religioso. Actualmente, ante la falta de un registro descentralizado en la órbita provincial, muchas comunidades litúrgicas deben recurrir a figuras legales genéricas como las asociaciones civiles simples o fundaciones para poder operar legalmente.
Hooft valoró la predisposición del Ejecutivo jujeño para avanzar en una legislación específica que atienda las particularidades de los cultos, permitiéndoles tramitar una personería jurídica acorde a su naturaleza institucional. De acuerdo con el referente religioso, esto les otorgará una mayor seguridad jurídica y optimizará su funcionamiento administrativo cotidiano frente a entidades bancarias, registros de propiedad y la exención de tributos.
Según el relevamiento presentado por ACIERA, en Jujuy se encuentran activas más de 500 iglesias evangélicas. Las autoridades eclesiásticas detallaron que el grueso de la infraestructura pastoral está volcado a programas de contención social, redes de asistencia y rehabilitación para personas que atraviesan consumos problemáticos de sustancias, apoyo logístico a comunidades pertenecientes a los pueblos originarios de la Puna y la Quebrada, y un mallado de comedores y merenderos solidarios en las zonas de mayor vulnerabilidad socioeconómica.














































