ALERTA JUJUY – Un escenario de profunda tristeza y desprotección estatal conmocionó a los residentes del barrio Mariano Moreno de la capital jujeña. Un hombre de 54 años de edad falleció el pasado viernes a causa de un paro cardiorrespiratorio y sus dos hermanos, ambos mayores de 50 años y con discapacidad intelectual, permanecieron durante tres jornadas consecutivas conviviendo con el cadáver en el interior de la precaria vivienda familiar al no contar con contención ni recursos para afrontar la situación.
El dramático episodio recién tomó estado público tras una cadena de denuncias civiles y pedidos de auxilio motorizados por los propios habitantes de la zona a través de las redes sociales. Las publicaciones alertaron a la comunidad sobre el estado de abandono total en el que se encontraban los hermanos y exigieron de manera urgente la presencia de los organismos gubernamentales y judiciales competentes.
Certificación médica y un posterior vacío institucional
De acuerdo con los datos recabados a través de fuentes policiales, el fallecimiento del jefe de hogar se produjo durante el viernes, momento en el cual se presentaron en el domicilio los efectivos de la jurisdicción y el personal de salud para activar los protocolos de rigor. El médico actuante examinó el cuerpo y constató formalmente que el deceso se originó por vías naturales debido a la falla cardiorrespiratoria.
Tras dar inmediato aviso y elevar las actuaciones de oficio a la fiscalía de turno, el personal de las fuerzas de seguridad se retiró de la propiedad. Sin embargo, los dos hermanos del fallecido carecían de obra obra social, servicios de sepelio prepagos o familiares directos que pudieran orientarlos en el proceso administrativo de defunción, quedando abandonados a su suerte y con el cuerpo dentro del inmueble.
La situación límite fue advertida por los vecinos del sector al notar comportamientos inusuales en los dos hombres. Al entrevistarse con ellos para indagar sobre lo que estaba ocurriendo, los damnificados manifestaron con angustia que tenían miedo de ingresar a la vivienda debido a que los restos de su hermano continuaban sobre la cama. Para ese momento, el cadáver ya manifestaba una rigidez avanzada y los primeros signos biológicos de descomposición.
Ante la falta de respuestas institucionales automáticas, la comunidad del barrio Mariano Moreno se organizó para asistir a los hermanos con alimento y contención en la vía pública, mientras continuaban presionando de forma virtual para agilizar la intervención de la justicia penal y de las áreas de desarrollo social de la provincia.
Intervención de Bomberos y traslado a la morgue
Finalmente, y ante la masiva repercusión pública del caso, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) emitió la orden de retiro y traslado del cuerpo. El operativo técnico estuvo a cargo del personal del Cuerpo de Bomberos de la Policía de Jujuy, que movilizó los restos hacia la Morgue Judicial ubicada en el distrito de Alto Comedero para su resguardo, al tiempo que se activaron gestiones extraordinarias para conseguir un ataúd y una parcela en un cementerio público para la posterior inhumación.
Horas después del operativo, las vecinas que impulsaron y coordinaron la campaña de visibilización agradecieron públicamente la solidaridad de la sociedad jujeña a través de las redes. Destacaron que el apoyo comunitario fue la clave para resolver la difícil situación y permitir que el vecino fallecido reciba una despedida digna, rodeado por los afectos del barrio, al tiempo que se mantiene el pedido de asistencia integral y permanente para los dos hermanos sobrevivientes.
















































